Rastros de las fiestas de Año Nuevo

Rastros de las fiestas de Año Nuevo

Al menos 14 muertos dejaron fiestas de Año Nuevo en la Gran Caracas. 11 de los homicidios se cometieron con armas de fuego y los otros tres por arma blanca.

En el municipio Libertador se registraron nueve crímenes, siendo este la jurisdicción con más homicidios cometidos.

En el municipio Baruta se cometieron dos asesinatos, al igual que en Catia La Mar, estado Vargas. El otro crimen se perpetró en Los Teques, estado Miranda. Ni en el municipio Chacao ni en El Hatillo se registraron homicidios, según la información conocida hasta el momento.

Cuatro de las víctimas eran de sexo femenino. Dos de ellas murieron a puñaladas en medio de una discusión en un barrio de la parroquia La Vega. La tercera murió durante un problema pasional en el barrio El Guarataro y la otra fue asesinada durante una balacera en Catia La Mar, y quedó identificada como Katiuska González.

En la morgue de Bello Monte solo se pudieron recabar las historias de tres de los hechos. El primero de los casos corresponde a Jhon José Herrera Verana de 29 años, quien se encontraba celebrando el inicio del 2019 cuando un hombre desconocido se le acercó, lo abrazó y le propinó múltiples disparos.

La víctima fungía como comerciante en Quinta Crespo y deja dos niñas en estado de orfandad.

En el barrio El Guarataro le quitaron la vida a Devin Luna Tovar de 28 años. Esta muerte fue iniciada por un problema pasional, pues Luna estaba en una fiesta de fin de año con su novia, cuando de repente llegó al sitio su expareja, identificada como Chirly Colina Betancourt.

En el lugar se generó una discusión entre ambas mujeres y la novia de Luna pidió que mataran a Colina. Pese a que Luna intentó evitar el homicidio no persuadir a la mujer y terminó sacando un arma y le disparó a Colina en la nuca.

Luego de eso una banda del sector buscó a Luna por lo ocurrido y le dispararon en múltiples ocasiones. La mujer que ordenó la muerte de Colina huyó del lugar y se desconoce su paradero.

En el sector Santa Cruz del Este de Baruta fue asesinado de siete tiros Rogelio Antonio Villanueva Parra (33). La familia indicó que estaba compartiendo en la fiesta de fin de año de la comunidad y de repente se alejó para orinar. Mientras lo hacía un hombre le disparó desde unas de las viviendas del sitio.

Debido a la cantidad de disparos falleció de forma inmediata. La víctima trabajaba con su padre en la conserjería de un edificio ubicado en la urbanización Manzanares

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